La Plaza del Rey está rodeada por la calle de San Marcos, Libertad, Infantas y por la calle del Barquillo, comúnmente conocida como calle del sonido por todas las tiendas de electrónica. Como toque moderno no tiene el lazo escandaloso de la Plaza Vazquez de Meia sino un nuevo parking mucho más vanguardista si cabe.
Esta plaza es considerada como el final de Chueca y , todas las noches, es frecuentada por homosexuales al encontrarse el local Liquid - una disco de ambiente con buena música y videos. A pesar de estar junto a un Ministerio es normal que se celebren botellones a partir de las 11 de la noche. Hay gente muy joven que bebe alcohol y de todos ellos, cada vez es mayor el número de chicas que se suman a empinar el codo.
A primera hora de la mañana la situación en la Plaza del Rey es todo un espectáculo. Alrededor de una media docena de vagabundos recogen todos sus trastos de los bancos de la plaza, junto a las botellas y alcohol desparramado de los botellones. Los servicios de limpieza pasan la manguera para dejarlo medianamente decente.
El Rodilla de la Plaza del Rey - y su clientela - sufre continuos ataques por parte de una banda de jóvenes rumanos. Entran directamente en el local y cogen todo lo que pueden. La mayoría de las veces se escapan con comida. Los dependientes del Rodilla conocen a estos malhechores y cada vez es menor su tiempo de reacción. Los propios funcionarios del Ministerio se conocen muy bien el percal y saben donde no tomarse el café. Esto es conocido por el vecindario aunque ya están aburridos de denunciar tanto robo e inseguridad.
Por las noches: alcohol y diversión en las discos. Por las mañanas: vagabundos, desperdicios… y a media mañana asaltos de rumanos. Chueca será un paraíso gay pero aún tiene mucho camino que recorrer para convertirse en un lugar seguro.
(Imagen cortesía de Google Maps y Aquiles)





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